Taller 9

Horario 1001

Horas:

Taller: 11 horas

Nivel:

10

Sílabo:

1ARC71

PFC MONUMENTAL

Cada periodo tiene la necesidad de crear monumentos…
algo que se ha de transmitir a las generaciones siguientes.
Sigfried Giedion, 1944
Make big plans, aim high in hope and work, remembering that a noble logical diagram once recorded will not die,
but long after we are gone be a living thing, asserting itself with ever-growing insistence.
Daniel Burnham, 1912

En muchas ciudades o territorios urbanizados, o no se ha alcanzado o se ha perdido la experiencia de la urbanidad y la ciudadanía. Para poder revertir esta situación, es indispensable poder fomentar entre los estudiantes, el interés y el convencimiento, que el trabajo de los arquitectos y urbanistas está centrado en la búsqueda del bien común, así como su capacidad de trasformación positiva de la realidad. Por ello, el taller busca promover la creación de proyectos urbanos en lugares con distintas escalas y contextos.
El taller asume que las condiciones ideales para proyectar e implementar estas ideas se dan en dos territorios urbanos, las nuevas centralidades y los centros urbanos. Las nuevas centralidades se logran a través de la creación y consolidación de espacios urbanos reconocibles, con porosidad, carácter y escala. En líneas generales, Lima y otras ciudades de rápido crecimiento en el país, se pueden describir como una ciudad que ha ‘aglutinado’ urbanizaciones, que se compone de piezas aisladas que no logran crear espacios de urbanidad. En estos espacios, la intervención de hace urgente y relevante. Los centros urbanos demandan la (re)composición y (re)vitalización de sus espacios y calles. La mayoría de los centros urbanos de las ciudades en el Perú, enfrentan condiciones similares de degradación de sus construcciones y déficit de vivienda de calidad. Ambos aspectos son retos para alcanzar la calidad de vida urbana. La escasez de áreas verdes, servicios de educación y salud, (e incluso violencia urbana) hacen de estas áreas, lugares difíciles para el desarrollo social.
Ante este panorama, resulta indispensable pensar positivamente en intervenciones estratégicas que produzcan un cambio en la inercia de deterioro, y produzca una renovación urbana para estos espacios y convertirlos en verdaderos lugares de nuevas oportunidades de desarrollo social. Siendo conscientes que en cada intervención se forma y construye la ciudad contemporánea, parece indispensable reconocer que la arquitectura hoy debe ser entendida desde la ciudad, y entender la arquitectura-urbana como una actitud proyectual; como la vía para poder construir una nueva urbanidad.
El taller entiende que la articulación entre la ciudad y la sociedad, se hace a través de edificios de vocación pública y espacios urbanos, y es ahí en donde la arquitectura alcanza su mayor relevancia para mediar en los grandes déficits que sufre la sociedad, buscando aportar a la comunidad. Para poder alcanzar el objetivo de producir urbanidad y por extensión, ciudadanía, la arquitectura y el urbanismo se tienen que proyectar desde las tensiones entre lo público y lo privado, los intersticios de la urbanidad —o lo que son lo mismo, los espacios intermedios. El espacio ciudadano compartido en los exteriores de los edificios, los lobbies, los espacios privados de uso público o colectivo, las calles, las plazas y parques, con distintos usos y escalas, se busca que sean el centro de reflexión del taller.
Los proyectos deben ofrecer áreas de transición e intercambio —los umbrales de la ciudad— son la base de lo público y lo común, el territorio de lo colectivo que hace ver el espacio público y su relación con lo privado, como parte de un espacio continuo, que, además, es un bien colectivo que cuidar. Es en ese terreno donde se generan, fomentan y nutren las condiciones básicas de urbanidad, que, además, es la experiencia que transforma a un habitante en ciudadano.
Pensar en los edificios como instrumentos de transformación urbana, capaces de crear marcos para promover la convivencia dando a la sociedad espacios para el bien común. Para ello, es necesario repensar el conjunto de herramientas del arquitecto tanto para el diseño de la “ciudad” como para las nuevas formas de urbanización, con centros y centralidades —edificios y espacios urbanos plurifuncionales— que generen nuevas posibilidades y formas de urbanidad. En este contexto, el Taller Monumental plantea la idea de “lo público” como el germen de la urbanidad. Asimismo, el taller entiende que el rol actual del proyecto de arquitectura-urbana en la gran mayoría de ciudades del país, y en particular, en Lima, debe ser provocar la urbanidad para mejorar las condiciones de vida. El proyecto en la ciudad debe ser un agente capaz de vincular las partes existentes, completar las formas y cargar los vacíos, desde una perspectiva crítica hacia la normativa, los planes y la zonificación, así como las áreas ‘intangibles’. Con ello, redefinir el espacio urbano-arquitectónico para desarrollar una verdadera experiencia ciudadana.
Lo monumental, o la monumentalidad, están comúnmente asociados a las ‘dimensiones’ o la decoración’ de los edificios, relegando a un plano menor o lugares inexistentes el trabajo sensorial que puede producir un espacio urbano, arquitectónico o paisajístico de carácter monumental en las personas. Al referirnos a lo ‘monumental’ buscamos acercar las ideas de la arquitectura a sus ‘efectos’, es decir, explotar lo que puede generar la arquitectura: experiencias y emociones a través de los sentidos. Se busca nuevas formas puedan proponer nuevos significados en la sociedad, formas que conecten con las emociones de las personas, y su empatía. Como habían señalad Sert, Leger y Giedion (‘Nine points on Monumentality’, 1944) la arquitectura debe experimentar con las expresiones urbano-arquitectónicas, paisajísticas y artísticas, que puedan conectar de forma variada con la sociedad. La arquitectura debe procurar nuevas intervenciones que den vida y sentido colectivo al espacio público, para que la ciudad se convierta en una red de espacios de reunión social, presente en la vida cotidiana de la gente.
Desde una posición crítica, se busca entender las dimensiones sociales, urbanas, políticas y económicas en juego en el área de intervención, para luego poder formular lógicas y estrategias proyectuales para edificios, que sean apropiados para los retos que tienen en frente. Los programas de estos edificios serán planteados por los estudiantes de acuerdo a las condiciones y necesidades existentes, asumiendo, que estos, serán eventualmente reemplazados por otros muy diversos. Los estudiantes deberán proponer proyectos, con impacto y significado social, que además de enfrentar el factor “público” de la arquitectura, con distintas formas y escalas, ofrezcan diversas soluciones a sus usos y creen diversas oportunidades para la vida metropolitana.
Los proyectos que el Taller busca promover son aquellos que representen las aspiraciones de la sociedad, que
materialice, de diversos modos, sus ilusiones e intereses, generando un sentido de pertenencia con el tiempo. Estos pueden ser obras de infraestructura social, como son las escuelas, bibliotecas, gimnasios, espacios públicos, centros comunitarios, centros culturales, viviendas colectivas, entre otras obras necesarias para la ciudad. Todas estas obras, deben aspirar a celebrar el valor del espacio público urbano y la creación o reconversión de infraestructuras para la dotación de servicios básicos para la sociedad, tanto a escala barrial, así como escala metropolitana. Se pretende promover proyectos que ayuden a la valoración de la arquitectura como vehículo de trasformación social, es creando las condiciones para el desarrollo colectivo.
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Bajo los objetivos mencionados, al interior del Taller, se dedica una sección temporal al ‘seminario’, donde se propone diversas formas de conceptualización y comunicación del proyecto. A través de ejercicios se insta al estudiante a pensar en los edificios como instrumentos de transformación urbana, capaces de crear marcos para promover la convivencia dando a la sociedad espacios para el bien común. Para ello, es necesario repensar el conjunto de herramientas del arquitecto tanto para el diseño de la “ciudad” como para las nuevas formas de urbanización, con centros y centralidades —edificios y espacios urbanos de usos complementarios— que generen nuevas posibilidades y formas de urbanidad.
Bajo estas ideas, se plantea el desarrollo del Seminario en base a un proceso de observación, análisis, conceptualización y representación de la arquitectura, de su proceso de diseño, su forma, y su construcción. Este curso, busca complementar el diseño desde sus distintos ángulos, tanto discursivos, como gráficos, para poder transmitir a todo público las ideas de la arquitectura en la ciudad. Dentro de los objetivos del curso, está poder explorar la representación y comunicación de la experiencia urbana y arquitectónica de recorrer, habitar, y transitar por un edificio de vocación pública, apropiado para el desarrollo de actividades sociales, y cívicas.

CRÉDITOS: 11

REQUISITOS: Taller 8, Taller de investigación, Estructuras 3, Taller de Urbanismo 3, Prácticas Supervisadas, Historia y teoría de la arquitectura 4, Ética de la arquitectura y Aprobados 5 créditos de electivos de la especialidad