Taller 8
Horario 0802
Horas:
8 — Teóricas
Nivel:
08
Sílabo:
El Edificio como Representación
CONGRESO DE LA REPÚBLICA II
Vivimos en un tiempo en el que, como ciudadanos, nos resulta cada vez más difícil reconocer en nuestros representantes una línea clara de diálogo y de intereses comunes; la política se ha visto progresivamente asociada a la defensa de intereses personales y partidarios que, en muchos casos, responden a lógicas ajenas al bien público y estrechamente vinculadas a prácticas de corrupción. Este fenómeno, de alcance global, nos confronta con la idea misma de democracia y adquiere una relevancia particular en un año de redefinición política para el país, en el que la representación, la confianza institucional y el ejercicio ciudadano se vuelven temas centrales del debate público.
La crisis de las democracias puede generalizarse a casi todas las instituciones públicas de nuestro país, aquellas que debiesen empoderar al ciudadano en lugar de considerarlo una carga a la cual atender. Nuestros representantes cada vez nos representan menos, y en ese sentido, desde nuestra disciplina, es importante hacernos la pregunta: ¿Qué puede hacer la arquitectura para construir ciudadanía desde la infraestructura pública? ¿Puede el espacio arquitectónico operar como un dispositivo de mediación entre el poder político y la ciudadanía? ¿Es posible que la arquitectura contribuya a reducir la distancia entre quienes toman decisiones y aquellos a quienes estas afectan? ¿Cómo los edificios de nuestras instituciones, que deben salvaguardar el sistema democrático, están representados por la arquitectura?
A lo largo y ancho de nuestro territorio vemos cómo las instituciones del Estado desarrollan sus infraestructuras desde arquitecturas vaciadas de sentido de ciudadanía, que responden a imaginarios impertinentes, muchas veces ligados solo a esos intereses y sobre los cuales los ciudadanos no logramos construir ningún sentido de pertenencia. Estas arquitecturas tienden a consolidarse como objetos autónomos, desvinculados del espacio público y de la vida urbana que los rodea, reforzando la distancia simbólica y física entre institución y sociedad.
Pensamos que la arquitectura es una herramienta de cambio para nuestras infraestructuras públicas, en las cuales los valores del ser ciudadano pueden establecerse desde un mejor diseño y una mayor calidad arquitectónica. Es importante que nuestras instituciones ligadas a la práctica profesional se indignen al ver cómo la mayoría de los fondos públicos destinados a edificios públicos siguen siendo dilapidados en manifestaciones grandilocuentes que destruyen entornos urbanos patrimoniales, plazas y espacios públicos, y no respetan una normativa mínima para la convivencia entre las personas; menos aún construyen ciudad y nos hacen sentir bien representados. El espacio público, lejos de ser un residuo del proyecto, debe entenderse como un componente esencial en la construcción de ciudadanía y representación democrática.
En los últimos años venimos reflexionando en torno a estas infraestructuras en nuestro territorio, y este año el taller plantea la reflexión de la arquitectura como una herramienta para mejorar la representación de las instituciones públicas en torno al sistema democrático de nuestro país. La reflexión estará centrada en el Edificio del Congreso del Perú, entendido como una infraestructura clave de representación política.
El proyecto se emplaza en el Centro de Lima, un contexto urbano de alta carga histórica y social, donde el espacio público se convierte en un escenario fundamental de expresión ciudadana. El Congreso se propone así no solo como edificio institucional, sino como un sistema espacial capaz de dialogar con la ciudad, incorporando el espacio público como parte activa de su programa y como una instancia de mediación entre la ciudadanía y el ejercicio del poder legislativo.
Desde esta perspectiva, la arquitectura no se limita a albergar funciones legislativas, sino que construye nuevos imaginarios espaciales para la democracia: espacios donde el debate no solo se observa, sino que se percibe, y donde la representación se construye a partir de condiciones de proximidad, visibilidad y acceso, articuladas mediante recorridos, transparencias, umbrales y espacios públicos compartidos. El edificio se concibe así como un sistema de distancias y aproximaciones que pone en cuestión la separación tradicional entre quienes deciden y quienes son representados.
Por otro lado, este edificio marcará el ingreso al Centro de Lima, lo cual hace más significativa su presencia, dado que las reflexiones arquitectónicas estarán vinculadas a cómo el Centro puede seguir siendo un lugar de confluencia ciudadana y de la construcción de nuestra ciudadanía.
Afirmamos entonces, a la arquitectura como un espacio de posibilidad para la creación de nuevos imaginarios espaciales en los cuales nuestras instituciones públicas puedan representarnos de otra manera. Este es el reto que el taller plantea desde su pedagogía. La reflexión arquitectónica ligada a la representación, la cultura arquitectónica y la teoría será la ruta para lograr este objetivo.
CRÉDITOS: 8
REQUISITOS: Taller 7, Estructuras 2, Historia y teoría de la arquitectura 2, Edificación y Sostenibilidad 3 y Taller de Urbanismo 1